Todos para uno y Uno para todos

Todos para uno y Uno para todos

El mundo de los juegos de mesa ha superado ya con creces los antiguos estándares de los clásicos como el Ludo, Combate Naval o Ataque (Risk). Incluso aquellos elementos de un juego que considerábamos esenciales o ineludibles, y que para muchos(as) eran motivo de distancia de un tablero, han sido repensados y han surgido numerosas opciones que permiten encontrar un juego para cualquiera.

Existen ahora innovaciones que han modificado uno de esos aparentemente esenciales elementos: el conflicto – el que muchas veces iba más allá del juego y creaba enemistades entre los/las participantes. Se han diseñado juegos que dirigen este conflicto a enemigos comunes que bien o son personificados por un jugador, o bien una inteligencia artificial se encarga de armarnos la mayor cantidad de problemas para impedir el logro de las metas. Incluso, hay juegos que lo han resuelto simplemente sacándolo de en medio.

De esta manera los juegos pueden clasificarse en la actualidad según el nivel de colaboración entre los jugadores de la siguiente manera:

Competitivos Confrontativos.

Juegos en donde la meta de los jugadores es la eliminación del oponente. Esta es la dinámica fundamental de los wargames - cuya lista de ejemplos es casi interminable bordeando los 12.100 a la fecha. Recomendados: Twilight Struggle, Guerra Del Pacífico, Senderos de Gloria.

Competitivos Comparativos.

Aquí el objetivo es obtener un mejor rendimiento que los demás, sacando más puntaje, cumpliendo más misiones o lo que sea que el juego imponga como requisito de victoria. Aquí convergen, entre otros tipos, los eurogames, juegos marcados por la gestión de recursos y optimización de habilidades en donde el conflicto entre jugadores rara vez ocurre, pero la meta es superar a todos. Recomendados: Takenoko, Carcassonne, Stone Age, 7 Wonders.

Competitivos (a secas).

Es decir, la victoria ocurre para quien primero logra el objetivo (Ludo es el ejemplo clásico más claro), y la relación entre los jugadores es de mutua obstrucción, retrasando o eliminando a los jugadores en la carrera por el triunfo, pero dicha eliminación no es parte de los objetivos, sino solo una estrategia de logro. Recomendados: Catan, King of Tokyo, Lewis & Clark.

Semicolaborativos.

Estos juegos pueden cumplir esta característica de dos maneras, ya sea porque la colaboración es con algunos participantes; o bien,  porque la colaboración solo dura un lapso de tiempo relativo.

En el primer caso tenemos juegos en que un jugador encarna al enemigo y los demás jugadores, de manera colaborativa, deben atraparlo a toda costa. En este caso o gana uno (enemigo común) o ganan todos los demás.  Recomendados: Sombras sobre Londres.

En el segundo caso, el juego sugiere alianzas transitorias para acercarse al triunfo, el que puede ocurrir en solitario como colaborativamente o bien, esa alianza puede ser solo una trampa para escalar en el logro de puntos. Recomendados: Fief.

Colaborativos competitivos.

Estos implican que los y las participantes deben coordinar sus esfuerzos por vencer las condiciones que el juego define.

Siguen siendo competitivos, porque existe una condición de victoria, por tanto aún es posible que los jugadores pierdan la partida. Recomendados: Pandemic, Desierto Prohibido, Hanabi, Mysterium.

Colaborativos no competitivos.

En este tipo de juegos la participación de los jugadores no se orienta al logro de ningún otro objetivo que no sea la diversión que otorga el desafío impuesto. No hay puntos, ni ganadores ni perdedores, solo gente jugando, imaginando, contando historias. Recomendados: Story Cubes.

Como corolario vale la pena mencionar la existencia de juegos como Room 25, un juego de mecánica simple y temática interesante basada en la película El Cubo, pero que puede ser jugado bajo varias modalidades: solitario, competitivo, colaborativo y en equipos, incluso, una modalidad de identidades ocultas, haciendo del juego una experiencia distinta cada vez.

Pareciera una buena señal que jugar hoy, no se trate siempre de conflictos y confrontaciones para divertirse y aprender, ahora es un factor manejable y hasta eliminable si eso entorpecerá la bella y agradable experiencia que trae consigo sentarse unos instantes ante una mesa, algo de beber, buen@s amig@s y un desafío que enfrentar. Y sin embargo, qué bueno está darse de cascazos con esos mismos amig@s un día que otro… Elige cualquiera, pero elige uno, y ¡a jugar!

Por Gonzalo Espinoza G.
Posted on 22-01-2016 by Gonzalo Espinoza Home 0 1687

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